martes, 5 de marzo de 2013

Alma y escuela


Ucrania es una experiencia en sí misma. Lejos de comentar lo que puede significar para los nostálgicos y demás amantes de lo retro, “living in the former Soviet Union” es tan atractivo como suena, pero no forzosamente por esas razones. Los tópicos están claros: frío, nieve – de ahí el título de este blog, gente seria, un idioma horriblemente complicado, cierta inclinación a “pensare all'antica” y, por supuesto, vodka y chicas guapas. Un análisis algo más acertado, pero aún superficial, de la vida en países como Ucrania, suele fundamentar sus conclusiones amparado en frías estadísticas, renta per cápita, precio del transporte, etc.


No obstante, ¿cómo medir la felicidad de la gente? ¿Cómo su vitalidad, su actitud ante la vida, sus esperanzas, gustos, pasiones? Es realmente complicado, y dado que no llevo aquí siquiera una semana, no me encuentro especialmente capacitado para profundizar en todos estos aspectos. Ni creo que una estancia de 9 meses pueda ser suficiente. Creo sinceramente que puedes vivir toda una vida en un mismo sitio, y al cabo de mucho tiempo, te sigues sorprendiendo. Dejo por tanto esta “evaluación” para el fin de mi estancia, y espero que la constancia que dejaré en esta y otras entradas pueda al final arrojar un poco de luz.

Esta mañana visité un colegio en Donetsk acompañado por una de mis compañeras de piso. No esperaba nada de antemano, por lo que – pensé -, nada podría sorprenderme. Me equivoqué. Ya desde el trolebús en que fuimos allí se podía observar perfectamente, con un simple golpe de vista, el patio del colegio, sus instalaciones deportivas al aire libre. Un erial con un par de porterías y algunas canastas. No llegaba a ser siquiera un campo de fútbol de tierra, como los que vemos en tercera de regional en España, parecía más bien como si un terreno en el que hasta hace bien poco crecían patatas u otros tubérculos se hubiese transformado de la noche a la mañana en un patio de recreo. El interior era desvencijado, con astillas de madera en el suelo (vean la imagen de portada de “Apuntes de la Casa Muerta” en Alianza editorial para hacerse una idea más precisa de lo que intento describir). Una primera impresión nunca pudo estar más en desacuerdo con el grupo de personas con el que trabajé esta mañana. Eran aproximadamente unos 20 alumnos, de unos 13-14 años. Por lo que luego he averiguado, se trataba de un buen grupo: los niños se desenvolvían bastante bien en inglés, sintieron mucha curiosidad desde el principio por mí, más aún cuando supieron que vengo de España: “¿podrías enseñarnos algunas palabras en español?”, “¿en qué ciudad vives en España?”, “¿hace mucho frío allí?”, “¿cuál es tu película favorita?”, “¿es muy caro el cine en España?”, “¿cuál es tu equipo favorito de fútbol?”, y una lista interminable, aunque agradable, de preguntas. Los chavales estaban realmente interesados en lo que yo tenía que decir: creo que nunca vi eso en ninguna escuela en España.

Después de la clase, la profesora se nos acercó muy amablemente para decirnos que nos invitaban a comer algo en el comedor del colegio, así que unas niñas de la clase nos condujeron allí  mientras seguían haciendo preguntas por el camino. Creo que poco faltaba para las 12 de la mañana (yo había desayunado apenas un par de horas antes), pero me sentí tan bien tratado por todos desde que atravesé la puerta por primera vez, que me fue del todo imposible dejarme la comida en el plato. De modo que tomé un poco de sopa extremadamente caliente – con zanahoria, patatas y cebolla; un plato con un arroz blanco demasiado pasado, un trozo pequeño de carne (es relativamente cara aquí en Ucrania) y un té con limón simplemente delicioso. El té en Ucrania es prácticamente la segunda bebida nacional, solo por detrás del vodka. Puedes encontrar una gran variedad de tés  en cualquier tienda a un precio irrisorio.

Ha sido una mañana simplemente fantástica. El contraste entre lo que ves por fuera y lo que percibes por dentro es el alma de esta gente, o así lo siento yo. Espero que el resto de la semana me depare experiencias como esta.

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